Ruta Andorra - Setcases 2001 // Versión texto
Diario de Ruta
Salimos a las 19:30 de Murcia. Llegamos a las 21:30 a Elche y salimos de allí a las 22:30 debido a un concierto de Alejandro Sanz.
El conductor se pone a beber como un loco una cerveza tras otra, y todos nos asustamos al creer que va a conducir él. Menos mal que hay un conductor sustituto. Bueno, menos mal relativo, porque el tío es nuevo y no se sabe la ruta, por lo que damos más vueltas que un tonto, a parte de ir por unas carreteritas que ni la de Churra y todo de noche.
Llegamos a Andorra la Vella a las 9:00, previa parada en Pont, donde nos dejamos una mochila de ataque.
Hacemos las compras necesarias y cargamos las mochilas a tope (comida para cuatro días). A las 13:00 comenzamos la ruta 2001. Comemos en una casa abandonada y comienza a chispear. Subimos completamente chopados. Hay un bosque muy bonito de abetos, conforme vamos subiendo se hacen más pequeños.
Por un momento sale el sol y empieza a salir humo de las rocas. Pero es una ilusión, al poco comienza a llover de nuevo. Llegamos sobre las 19:00 al refugio de Fontverd e intentamos secarnos.
Nos levantamos y continúa lloviendo. Partimos de mala gana. Subimos por un río, aunque todo parecen riachuelos, porque las sendas has desaparecido bajo el agua. El paisaje boscoso es muy bonito.
Atravesamos un par de lagos y llegamos al refugio de L'Illa (un refugio muy grande y bueno) donde encendemos fuego y nos tomamos un café.
Llegamos a Vall Civera, la frontera entre Andorra y España. Comenzamos el descenso, muy pronunciado, hasta llegar a la Cabanya dels Esparvers, una cabaña hecha de rocas.
Nos levantamos chispeando, pero pronto para. Comenzamos la subida a la Portellá de Calm Colomer o d'Engorgs, también conocida por nosotros como el pijón grande. El camino está muy mal señalizado y no paramos de dar vueltas de aquí para allá buscando marcas. La subida es muy empinada, sobre todo el final, en el que hay que ir agarrándose al suelo. El paisaje es precioso, se ve todo lo que hemos hecho estos días.
Al comenzar la bajada nos encontramos con una lengua de hielo de unos 8 metros de anchura, que corta el paso de la bajada, ya que va desde un extremo en el que hay una pared de roca, hasta el otro en el que también hay. Tenemos que bordearla, ya que en el borde hay una caída de unos 10 metros de hielo vertical y de unos cien o doscientos metros de barranco pronunciado. Abajo se ven unos cuantos lagos.
Continuamos bajando el barranco lentamente hasta llegar a los lagos. Después llegamos al refugio de Engorgs donde comemos y dormimos la siesta. Por la tarde continuamos bajando por el borde de un barranco por el que discurre un río, y por un bosque lleno de obstáculos.
Tras ascender al Coll de Mulleres comienza a llover de nuevo. Llegamos al refugio de Malniú, de pago, y decidimos quedarnos ya que llueve mucho, y no tenemos más sitio.
Partimos ascendiendo por un bosque muy frondoso pero el resto de la etapa es bajada. Atravesamos una gran pradera, plagada de vacas y caballos, y mierdas de ambos...
Seguimos descendiendo por un bosque, hasta llegar a un secarral rompe piernas, que termina al llegar a Guils de Cerdanya, un pueblo sin tiendas.
El día de descanso ha sido tranquilo. Hacemos la colada y comemos el famoso pollo al chilindrón. Jugamos al futvoley y nos damos una gran siesta.
Encargamos la comida en Puigcerdá. Dormimos hacinados en el porche cubierto del ayuntamiento.
Partimos hacia Puigcerdá, está chispeando y en las montañas por las que hemos pasado ha nevado. Hacemos la compra y seguimos andando hacia Vilallobent, cerca de la frontera con Francia. Una vez allí decidimos seguir hacia adelante, ya que no hay donde dormir. Montamos las tiendas en un bosque con bastante inclinación. Está chispeando por lo que hacemos la evaluación y la reflexión cada uno metido en su tienda.
Empezamos subiendo por un riachuelo plagado de vacas, hasta que llegamos a una pista forestal desde la cual se divisa la estación de esquí de la Molina. Continuamos el ascenso hasta que se hace la hora de comer. Hay un riachuelillo de medio palmo colmado por mierda de vaca...y para comer hay tortellini. Seguimos subiendo en busca de agua. Sólo encontramos algo de agua que escurre por una pared. Armados de paciencia comenzamos a excavar y, utilizando una tapa de lata de atún doblada conseguimos hacer un hilillo de agua de un cuarto de dedo. Con ella Rocío y Juan consiguieron hacer los tortellini y fregar todos los platos y la olla.
Después de comer continuamos subiendo hacia el Coll de la Creu Maians. Por el camino nos cruzamos con un rebaño de vacas en medio de la senda. Hacia abajo hay barranco y hacia arriba pared. Esquivándolas logramos pasar dos vacas enormes, pero nos quedamos entre ellas y los terneritos. De repente se oye ¡que vienen las vacas! y las dos vacas vienen por la senda hacia nosotros. Todos nos tiramos hacia arriba y hacia abajo de mala manera. Que susto. Después conseguimos esquivarlas a todas en un ensanche y llegamos al Coll, donde plantamos las tiendas.
Salimos temprano hacia Planoles por unos prados, hasta llegar a una pista que desemboca en Dorria. A partir de ahí vamos por una senda que discurre por un secarral lleno de insectos y de arbustos, que impiden el paso por la senda.
Al llegar a Planoles buscamos una poza para bañarnos. Encontramos una bastante lejos y fría, pero se agradecía. El cielo está muy estrellado.
Subimos por una pista forestal. Hoy es una etapa corta, pero con muchísima pendiente. Después de un descanso abandonamos la pista para tomar una senda-atajo, bosque a través. El sitio es muy bonito, pero vamos con la lengua fuera, de tanta pendiente.
Llegamos a un refugio con zona de barbacoas, que está lleno de domingueros y de vacas. Decidimos quedarnos en el refugio a dormir y a pasar el día de descanso de mañana. Nos duchamos en la fuente, con todos los domingueros mirándonos.
Cenamos macarrones con atún, ya que no llevamos tomate. Para darles algo más de "sabor" les echamos unas hierbas que hemos comprado en Planoles. El cielo está muy estrellado y de vez en cuando se ven estrellas fugaces.
Decidimos recobrar antiguas costumbres de los campamentos fijos para el Clan. Encendemos una hoguera y hacemos un fuego de campamento.
Hoy es día de descanso. Hacemos la colada y por la tarde un desierto de 15:00 a 19:00. Empezamos todos a hacer nuestro palo. Después hacemos la reflexión y cenamos.
Hemos salido temprano del refugio, ya que tenemos que hacer una parte de la etapa de hace dos días. No es mucho, pero es cuesta arriba. Llegamos al Coll de les Barraques y comenzamos el descenso hacia Queralbs. El paisaje es muy bonito y se ve la base del Puigmal.
Comenzamos la bajada por una senda a través de un bosque muy bonito. Llegamos a una pista forestal en la que vemos una marmota que parece un elefante. EL valle se va cerrando en una garganta bastante profunda.
Nos encontramos con un grupo Scout del MSC de Barcelona que nos dejan quedarnos en su campamento. Después de comer subimos al pueblo de compras, pero comienza a llover y bajamos corriendo a tapar las mochilas. Los del grupo nos las han tapado. A la hora de cenar y de fregar los lobatos y troperos no paran de hacernos preguntas.
Hoy es el día de la subida al Puigmal. Nos levantamos muy temprano (6:00), lo recogemos todo y vamos a la estación del tren cremallera que nos llevará a Nuria. Cuatro personas se suben antes, para montar las tiendas, y ven un rebeco, mientras que los otros seis se quedan en Queralbs para hacer la compra.
Subimos en el cremallera. El paisaje es muy bonito, hay una garganta muy profunda, y el tren parece que va colgado. Llegamos a Nuria, el valle es muy bonito pero está todo muy comercializado.
De los 10 que somos, cuatro se quedan (Rocío, Berta, Fer y Dani), y el resto (Juan, Enrique, Pablo, David, Chony y Roberto) comenzamos la ascensión a las 11:00. Subimos por un valle muy bonito, con mucha mucha pendiente. Baja un río con bastante agua, que se acaba en una cueva que se la traga. Desde allí podemos ver un rebaño de rebecos en lo alto de la montaña, unos 13 ejemplares.
Cada vez hay mas pendiente, hasta llegar a la base del pico, que hay que ir haciendo zigzag sobre un río de piedras. Por fin llegamos arriba (hemos tardado 2 horas), hay mucha gente, y una bandera de Cataluña. Desde aquí se ve un paisaje grandioso, y podemos ve la etapa que vamos a hacer al día siguiente, nos asustamos bastante. Hace mucho calor y mucho sol; comemos allí pero enseguida comenzamos el descenso. Bajamos la primera parte corriendo, bueno, saltando por el río de piedras.
Al llegar abajo nos damos una ducha caliente y visitamos el santuario.
Hoy es día de descanso. Nos levantamos tarde y visitamos la zona. Subimos en un telecabina gratuito. Comemos y hacemos la siesta y la reflexión, y comienza una tormenta. Las tiendas tiemblan y caen rayos por todas partes. Chony y Roberto ven caer un rayo más arriba de las tiendas. Al rato despeja completamente. Nos colamos en el hotel y vamos a ver una película, el honor de los Prizzi.
Hoy es la etapa reina. Madrugamos y cogemos el telecabina para ahorrar unos 100 metros (de subida, no de andar, ya que se desvía). Vamos llaneando hasta encontrar las marcas de la GR-11 y vemos 2 rebecos. El ascenso es muy duro, vamos poco a poco, hasta llegar a un circo glaciar, en el que hay una senda que sube casi vertical, llegamos al Coll de Noufonts, y descansamos en un refugio de piedra. Hace muchísimo viento, pero seguimos la ascensión hasta el Coll de Noucreus.
Después vamos cresteando por el Coll de la Carança y el de Tirapits (un sube y baja). El paisaje es muy bonito, y se ve al fondo Nuria y el Puigmal. Después comenzamos un fuerte descenso, y al llegar abajo comemos y vemos 52 buitres.
Después de comer ascendemos al Coll de la Marrana, donde vemos muchas marmotas, y un rebaño de unos 10 o 15 rebecos a lo lejos. En la bajada del Coll, llegando a la estación de Vallter 2000 vamos otro rebaño, más cerca, de 32 rebecos. Roberto y Juan van a fotografiarlos. Al llegar a la estación buscamos un sitio escondido para plantar las tiendas. Hay un rebeco que pasta cerca de las tiendas, sin inmutarse.
Comenzamos la última etapa de ésta ruta, el descenso hasta Setcases. El paisaje del principio es muy bonito, a través de un río, pero luego llegamos a la carretera y se hace todo más monótono. Llegamos a Setcases y rápidamente hacemos la compra y buscamos un sitio para hacer la cena (para la que hemos tenido que ahorrar en comida la última semana).
Nos bañamos en un afluente del río, donde creíamos que no había gente, y de repente comienza a pasar gente por nuestro lado: había una PR en la zona. Cenamos por 1500 Pts.: churrasco, patatas y calabacín rebozado, además de postre y vino con casera. Después vamos al único pub del pueblo, bastante cutre, pero jugamos al futbolín y al billar.
Dormimos en la parte de detrás de una iglesia, en una especie de zulo sin puerta.
Hoy es el día de vuelta a Murcia. Vamos al río y hacemos la evaluación final del campamento. Cogemos un autobús hacia Camprodón, y de ahí a Puigcerdá, donde cogemos un tren a Barcelona. Una vez allí nos paramos en la estación equivocada para coger el autobús a Murcia, y tenemos que coger el metro corriendo. Ya en la estación correcta, cogemos el autobús. Al llegar a Murcia, cantamos la canción de despedida y se acabó la ruta Andorra - Setcases 2001.